Cabe destacar, que todavía no se ha realizado ningún acuerdo definitivo, por lo que el comercio de Reino Unido se va a regular mediante una serie de normas generales que se encuentran reguladas en la Organización Mundial del Comercio (OCM). Y como hemos establecido previamente, Reino Unido va a tener la consideración de tercer Estado, al salir de la UE, lo único que faltará de ver la forma con o sin acuerdo, que pronto lo sabremos al celebrarse la votación del Brexit el 12 de diciembre de 2019.
Las empresas que se verán afectadas, incluyendo las españolas, podemos ver que solamente se verán afectadas aquellas que vendan bienes o presten servicios al Reino Unido, asimismo también se verán afectadas aquellas que compren o reciban servicios de Reino Unido o si realiza transporte dentro de sus fronteras.
Ahora vamos a ver aquellas empresas que vendan en Reino Unido. En primer lugar, tenemos que ver que el Brexit va a convertir a Reino Unido en un país tercero, por lo que se dejaran de aplicar las normas comercializadoras que se aplicaban entre los miembros de la UE y pasaran a aplicarse las normas generales de la OCM, salvo que se establezca un acuerdo diferente, pero a priori parece ser un tema muy delicado y difícil que se llegue a una acuerdo de estas dimensiones. Por lo que vemos que este cambio va a tener una serie de implicaciones en aduanas, en IVA así como en impuestos especiales.
A efectos de IVA, los envíos que se realicen a Reino Unido dejaran de considerarse como entregas intracomunitarias y tendrán la nueva consideración de exportaciones, y será Reino Unido quien aplique su propia normativa al respecto. También cambiarán los trámites, ya que cualquier envío se considerará como una exportación a un tercer país y por ende, abonar los impuestos especiales que correspondan y también habrá que hacer una declaración por dicha exportación. Esto implicará que el paso por la aduana británica será menos ágil y lo más seguro que se apliquen una serie de impuestos por el paso.
En relación con las empresas que importen productos a Reino Unido, vemos que con la inminente salida de la UE, los documentos de exportación y también los de importación van a dejar de ser válidos así como los procedimientos aduaneros. Esto se produce debido a que Reino Unido tendrá la consideración de tercer país. Las consecuencias de está salida se van a ver reflejadas en los aranceles que se van a imponer a los bienes importados, e incluso en algunos casos obtener una licencia de importador. A efectos de IVA, vemos que se tendrá que aplicar IVA a los productos ya que no se considerara como uno una adquisición intracomunitaria.
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